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DEAD CELLS: Nace, lucha, muere, repite

Dead Cells comienza en una celda al atardecer, el cadáver de un gigantesco guerrero asesinado yace contra una de las paredes. El resto: el moho, las goteras y las paredes agrietadas, son solo reflejos del devenir del tiempo. De repente, una masa informe cae del techo, ese eres tú, arrastrándote por el suelo en busca de un huésped, algún cuerpo caído y sin vida del que poder tomar posesión. Trepas hasta su inerte pecho e inundas su sistema nervioso de vida otra vez, te levantas, rompes la puerta de la celda y empiezas una huida hacia delante. En ese momento comienza uno de los Roguelikes más desafiantes e interesantes de los últimos años.

Metroidvania + Roguelike

Dead Cells es un Roguelike que bebe en sus bases jugables del género metroidvania, como ya lo hizo en su día Rogue Legacy y tantos otros. El punto interesante está en la generación semi procedimental de sus escenarios, que combinan la aleatoriedad con unos patrones preestablecidos de diseño para generar unos escenarios coherentes, interesantes, divertidos y a la vez únicos.

Dead Cells divide su dificultad entre su interesante y meticulosamente medido sistema de combates, la exploración y las plataformas. Para que estos tres ingredientes funcionen, el juego se plantea desde una muy ágil jugabilidad, los movimientos de nuestro protagonista son rápidos y precisos por necesidad, ya que los combates rápidamente se tornan frenéticos, multitudinarios y terriblemente exigentes. Las plataformas, pasada la primera fase, pueden llegar a ser bastante puñeteras y la exploración siempre es peligrosa, ya que un par de golpes nos pueden dejar fuera de combate y, como en la mayoría de los roguelikes, en Dead Cells perder todos los puntos de vida implica la muerte y la vuelta al punto de partida.

Pocas veces progresar fue tan difícil

La dificultad de Dead Cells no solo se hace notable en su parte jugable, la más explícita de todas, sino también en detalles menos visibles a simple vista, como la progresión. Una de las características de los roguelike es que, aunque cada vez que comenzamos lo hacemos desde el punto de partida inicial, siempre existe un patrón de progresión que nos permite, no sin cierto esfuerzo, poder llegar cada vez más lejos. Ya sea mejorando nuestras estadísticas, a través de objetos, o desbloqueando atajos.

En el caso de Dead Cells la progresión es inusualmente desagradecida, pues para desbloquear nuevas mejoras permanentes debemos acumular una suerte de células que soltaran los enemigos al morir de forma aleatoria, estas células nos las intercambiará un vendedor al final de cada fase por mejoras y nuevas armas siempre y cuando hayamos encontrado los planos (que también son un drop aleatorio).

La cantidad de células necesarias para cualquier progreso y la escasez de dropeo de nuevos planos hacen la progresión de Dead Cells algo bastante duro. Para empeorar las cosas, las runas que nos otorgarán nuevas habilidades, cruciales a medio plazo para seguir avanzando, nos exigirán derrotar a determinados jefes, a los que a la primera vez llegarás de manera precaria y hasta no haberte enfrentado a ellos un buen puñado de veces no tendrás verdaderas oportunidades de derrotar.

Dead Cells compensa esta elevada dificultad en el progreso con una generación aleatoria de escenarios excelentemente bien diseñada, haciendo que cada “run” se sienta muy diferente y evitando así la frustración de volver a empezar teniendo que recorrer de nuevo los mismos escenarios. Adicionalmente, todas las zonas guardan una gran cantidad de secretos que iremos desvelando poco a poco y que nos darán acceso a mejoras, acceso a otras áreas y algunos datos dispersos sobre la historia y el universo en el que transcurre el juego.

Literalmente, Pixel Art

A nivel visual Dead Cells es una pequeña maravilla, su aspecto pixel art se acerca más a los títulos que pudimos ver en la época de 32 bits, con una densidad de píxeles bastante alta y unas animaciones increíblemente fluidas tanto para nuestro personaje como para enemigos y elementos del escenario. También los efectos de luz, partículas, deformaciones y refracciones están muy bien cuidados, y los pocos elementos tridimensionales con los que cuenta el juego están completamente integrados en éste.

Hay que señalar, que si bien las versiones de PC y consolas “grandes” funcionan a las mil maravillas, en el caso de Switch los problemas de rendimiento son evidentes en algunos momentos y, si bien generalmente no afectan al plano jugable, cuando lo hacen resulta realmente molesto. Quizá el hecho de poder jugar tanto en tv como en modo portátil compense este problema, pero en un juego en el que la precisión es esencial para su planteamiento jugable, estos problemas de framerate pueden llegar a ser terriblemente frustrantes, por escasos que sean.

Quizá sea a nivel sonoro donde Dead Cells pasa más desapercibido, con unos efectos de sonido que cumplen su cometido sin llamar la atención y unas músicas ambientales correctas, pero que no llegan, ni de lejos, a lo que pudimos escuchar en otros juegos del estilo como Hollow Knight.

Conclusión:

¿Qué dice la prensa?

En este caso las reviews de la prensa estaban disponibles entre 3 y 7 días antes del lanzamiento del juego.

Dead Cells tiene un promedio de 90 en Metacritic otorgado por la prensa y un 8.4 otorgado por los usuarios.

Prensa nacional:

Meristation: 9.2

3DJuegos: 9.0

Vandal: 92

Prensa internacional:

IGN : 9.0

Gamespot: 8.5

Destructoid: 9.0

¿Qué dice Generación Friki?

Finalmente Dead Cells se destapa como un juego ideal para partidas sueltas cuando tienes un rato, pero no tanto como para invertir en otros títulos que requieren partidas más duraderas. Cada “run” resulta satisfactoria y el juego guarda tantos secretos que es rara la vez que una partida no te sorprende con algún elemento que no habías visto antes.

Con una jugabilidad exquisita y una dificultad sumamente desafiante, Dead Cells es un juego que hará las delicias de todos los amantes del género, colocándose muy a la cabeza entre sus competidores y siendo sin duda uno de los mejores indies en lo que llevamos de año.

Dead Cells

Dead Cells
8.2

NOTA GLOBAL

8.2 /10

Destaca en:

  • Apartado gráfico de primera
  • La precisión de sus controles
  • La generación aleatoria de escenarios funciona muy bien

Podría mejorar:

  • La progresión es demasiado frustrante a veces
  • Problemas de rendimiento en su versión Switch

About Adrian

Adrian Arribas es fundador de Generación Friki. Su perfil de desarrollador Front-End le ha permitido crear el diseño de Generación Friki e ir adaptándolo a las nuevas tecnologías con el paso del tiempo (ya vamos por la 4ª versión). También se encarga de redactar artículos para todas las secciones, aunque se centra especialmente en videojuegos, cine y eventos. Fuera de Generación Friki Adrian es desarrollador Front-End, programador Java, Android e IOS.

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