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REFLEXIONES SOBRE LOS OSCARS: ¿Qué narices le pasa a Hollywood y a la Academia?

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La Gala de los Oscars 2015 llegó y pasó, este año sin pena ni gloria respecto a la Gala en sí (sí, creemos que por culpa de Neil Patrick Harris), y con sabor agridulce respecto a los premiados. Desde luego, siempre salimos indignados por el gran acopio que de galardones hace una película desde que la Academia es la Academia; pero este año la queja que tenemos no es esta puesto que ha habido un poquito para todos. Bueno, excepto para aquellos que, casi a modo de homenaje, recordamos en este artículo, porque han pasado de ellos olímpicamente.

Matizo que, obviamente el hecho de que haya habido un poco de cada para cada película no tiene que ser necesariamente bueno; si no te lo mereces, pues no te lo mereces. Está claro, por ejemplo, que “Selma” no iba a ganar el Oscar a Mejor Película habiéndolo ganado el año pasado una película de temática “similar”, así que se lo dieron a su otra nominación, Mejor Canción, quitándoselo a otra película que, a nuestro juicio, se lo merecía más, como es la “Lego Película“.

Y de películas de animación (y de ciencia ficción) viene a hablar este artículo de hoy, queridos frikis, puesto que a estas alturas hablar de que la Academia está poblada de viejos conservadores incapaces de dar un Oscar a una comedia ya es un tema clásico en foros y redes sociales. No, este artículo es una reflexión sobre los Oscars en general, y sobre el mundo de Hollywood en particular. Una llamada de atención a los grandes ignorados en los premios, y consecuentemente perdedores en todas las galas: las películas de animación, superhéroes y ciencia ficción.

Resulta indignante que el género que da de comer a la industria del cine hoy en día (notándose desde hace 10 años, y con mucha fuerza los últimos 5) esté tan relegada al olvido, como si Hollywood, la Academia y EEUU se avergonzara de ello. Videojuegos, cómics, mangas y personajes populares son retratados en películas ya sea infográficas, como la reciente “Capitán Harlock“, de animación como “Cómo entrenar a tu dragón 2“, de manga como es la grandiosa “Porco Rosso” o de entrañables personajes como “Las Tortugas Ninja“; todos pasan por la gran pantalla.

Puede que el Capitán Alatriste o Stephen Hawking inspiraran una película (y a veces más), pero a día de hoy es Anacleto, Mortadelo y Filemón, y Tintín los que esperan sacar tajada en el cine con sus aventuras. Y eso por no hablar de las futuras “Warcraft“, “Uncharted” y “Assassins Creed“, que ya están en producción y que, no nos cabe ninguna duda, petarán en el cine. Y no sólo a los amantes de los videojuegos. Es que hay productores de sobra para estas películas y fans (ya sea directores, actores o guionistas) deseosos de implicarse en obras que son éxito asegurado.

Este año, “Interstellar“, “Lego Película” y “Guardianes de la Galaxia“, (entre otras), tres maravillosas películas, han sido las gran obviadas de los Oscars, siendo nominadas, ya no se sabe si por compasión, a premios tradicionalmente “de menor categoría”, (ya no os digo de todas las que se han quedado fuera), afianzándonos en nuestra convicción de que Hollywood es un conjunto de hipócritas de doble rasero que toca mucho las narices. Resulta que ladrillos como “Foxcatcher” son nominadas a Mejor Película sólo porque tiene una moraleja profunda, y otras como “X-men: días del futuro pasado se quedan fuera, sólo porque tenían como objetivo entretener. Si de sesudas estamos hablando ¿por qué se ha quedado fuera “Batman”? ¿Por qué “Ponyo en el Acantilado” no tiene un Oscar? ¿por qué se quedó relegada al olvido “Scott Pilgrim contra el mundo“? No digo que haya que dar el Oscar (vamos, lejos de mí, por favor) “El destino de Júpiter” porque ni entretiene, pero es “Los pingüinos de Madagascar” y “Los juegos del hambre” las que llenan las arcas de todos los famosetes que luego lucen palmito en las alfombras rojas o sentados en sus sillones decidiendo qué es bueno y qué es malo.

De vergüenza absoluta es ya que Miyazaki tenga sólo un Oscar Honorífico. Faltó que le dieran una palmadita en la espalda al estilo de “no, Oscar no te vamos a dar que haces dibujos, pero toma, un caramelo”. No deja sino la completa infalibilidad de que, para variar, el cine japonés es el gran olvidado. Puede que no lleguen a nosotros muchas películas de imagen real (yo este pasado año creo que sólo me vi “Kenshin“) pero tenemos sin duda la mejor animación del mundo en el país nipón. Posiblemente Hollywood se avergüenza, pero anda que no ya tenido tiempo desde que Ghibli sacó “Nausicäa y el Valle del Viento” o “Mi vecino Totoro” para ponerse al día con animación de la buena.

Señores, que Hollywood está ahí para entretener y resulta que nos quieren dar lecciones de moral. Tenemos una Gala políticamente correcta pero unas nominaciones a los Oscars sólo para las películas que les tocan la patata. A mi entender, el cine hoy en día se reduce para ellos en dos tipos de películas: las que las que van a los Oscars y las que sacan dinero y entretienen.

About Susana "Damarela" Rossignoli

Susana Damarela es fundadora de Generación Friki. Gran apasionada de la lectura y el cine, puede leer un libro cada día de la semana sin despeinarse. También le encanta el deporte, el rock, las juergas y el kalimotxo. Sus juegos favoritos son el Tetris y el Starcraft II

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