SUZUME: otra maravillosa película de animación a ignorar por Hollywood.

Conocí al director Makoto Shinkai algo tarde. Allá por el 2013 leí un hermoso manga llamado El jardín de las palabras y me enteré de que estaba basado en una película del mismo nombre. Tres largometrajes tenía ya este director en su haber y no me perdí ninguno de los otros tres que estrenaría después: en 2016 Your Name, en 2019 El tiempo contigo y este año 2023 (2022 en Japón), cuando se ha estrenado en España, Suzume (Suzume no Tojimari o Suzume cerradora de puertas).

Y tras siete películas podemos identificar rasgos comunes en todas las obras de Makoto Shinkai. Esos elementos que, cuando te gusta un determinado artista, hacen que vuelvas una y otra vez a sus obras o que, como es el caso de Suzume, sepas desde el primer momento en que se anuncia que vas a ir sí o sí a verla al cine.

En el caso de Makoto Shinkai lo que nos encontramos es con un halo de nostalgia por esa juventud que no sabe encontrar su lugar, o que lucha por resultar relevante. Es cierto que casi todo lo que se hace en Japón actualmente juega con esta idea del tempus fugit. La temporalidad, los amores distanciados, mundos que podrían ser siempre el mismo con personajes principales algo torturados, en ese momento de cambio entre la adolescencia y la madurez… y elementos fantásticos relacionados con la naturaleza.

Este último detalle, tan discordante en historias que siempre parecen un slice of life, es lo que provoca esa magia para desarrollar tramas en las que lo más importante son los sentimientos de los protagonistas (normalmente un chico y una chica, aparentemente anodinos) y las catástrofes naturales unidas a ellos.

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En este slice of life no puede faltar una… ¿historia de amor con una silla?

Así pues, lo que caracteriza a todas las películas de Makoto Shinkai es que son muy emocionales, con potentes clímax que nos dejan un nudo en la garganta y una sensación que, no por repetitiva, es menos efectiva: ni el tiempo, ni las dificultades, ni la voluntad de dioses o fuerzas de la naturaleza evitarán que los protagonistas puedan reencontrarse.

Podríamos pensar que usar el amor para sacar estas emociones a relucir es hasta un recurso sobadete, pero Makoto nunca hace del amor algo sencillo (chico conoce a chica, bla bla), sino que los encuentros entre ambos protagonistas están marcados por un misterio, una dificultad, una barrera, algo que implicará sacrificio. En muchos casos, claro está, sacrificar ese amor.

Suzume sigue estas líneas. Una chica de 17 años llamada Suzume Iwato vive en uno de esos tranquilos pueblos japoneses (en esta ocasión ubicado en Kyushu, suroeste de Japón). Un día conoce a Souta Munataka, un joven algo mayor que busca una puerta. El destino los lleva a viajar juntos por todo el país intentando cerrar las Puertas del Desastre, con el fin de evitar una serie de catástrofes naturales que acabarían con el país. A lo largo de este road trip Suzume se enfrentará a sus miedos y traumas, sacará lo mejor de sí misma y aprenderá que las decisiones traen consecuencias.

Sin embargo, no os confundáis. El hecho de que todo suene evocador, hermoso, trágico, no quiere decir que Suzume (ni ninguna de las otras películas de Makoto) caiga en el melodrama (de hecho, Suzume consigue ser tremendamente divertida), a base de presentarnos relaciones clichés y protagonistas planos. Aunque no le guste el apelativo, a este director se le considera a día de hoy como el sucesor de Hayao Miyazaki. Si este último resultó un adelantado en materia de feminismo, Makoto lo es en el tema de las relaciones. Sí, el amor es el tema principal, pero está al servicio de la trama, igual que las mujeres empoderadas de Miyazaki perseguían un bien mayor que ellas mismas.

¿Cómo consigue Makoto Shinkei transmitir esto? A través de una estructura narrativa que no nos da respiro y una animación tradicional tan bonita que a día de hoy se puede afirmar que no hay nada igual.

Y es que a nivel técnico Suzume es una burrada. Decorados, fondos, atención al detalle, una paleta de colores increíble… Pese a identificar el Japón actual, se ha creado un mundo totalmente nuevo que hace que las historias sean únicas. Makoto consigue que, cuando saca una película, esta se convierta en nuestra favorita del año (aunque las galas de premios occidentales sigan ignorándolo).

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Innecesaria y maravillosamente bien hecha.

Ni la factura técnica, ni la historia de amor, ni la fantasía que impregna la trama nos distraen de la crítica social: los desastres naturales.

Las últimas tres películas de Makoto Shinkai (sobre todo esas, aclaro) están interconectadas a través de diferentes desastres naturales que guardan sus similitudes con catástrofes acontecidas en Japón o en el planeta. Fukushima, Hiroshima… son nombres que vienen a nuestra mente cuando bombas, tsunamis, terremotos y otras calamidades irrumpen en la obra. No importa que estos tengan un origen mágico; su conexión con la realidad ya vivida es tan real que posiblemente Suzume se tenga que enfrentar también a personas reticentes a visualizarla.

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Me cuesta pensar en algo negativo de Suzume por mucho que le dé vueltas. El papel fundamental de los temas musicales hasta ha hecho que me dé cuenta de cómo Your Name abusaba de los temas vocales, mientras que aquí se ha encontrado el equilibrio. Es cierto que, a nivel de historia, Suzume puede ser un poco peor, pero parece que no nos cansamos de que Makoto nos siga ofreciendo más de lo mismo.

Quizás esta fórmula se encuentre algo desgastada ahora mismo y sería bueno que para la próxima película busque algo diferente para no repetirse, pero por el momento podemos afirmar que Suzume es una película de animación fantástica que encantará a todos los que la vean. ¿Es necesario un bagaje detrás para entenderla? Pues como todo el cine japonés con el añadido del particular lenguaje del anime, pero nada que no sea tremendamente disfrutable. Igual que ocurre con los personajes de Suzume, todo esfuerzo tiene su recompensa.

Suzume

8.5

NOTA GLOBAL

8.5/10

Destaca en:

  • Una espectacular animación y buen hacer técnico.
  • Planteamiento y ejecución excelentes.
  • Divertida y emocionante, conmovedora y trágica. Y funciona.
  • Hermosa banda sonora
  • ¿Cómo puede ser tan adorable una silla?

Podría mejorar:

  • Si la comparamos con Your Name saldrá perdiendo en cuanto a historia.
  • Será dura de ver para aquellos que hayan vivido un desastre natural, igual que las otras.

About Susana "Damarela" Rossignoli

Susana Damarela es fundadora de Generación Friki. Gran apasionada de la lectura y el cine, puede leer un libro cada día de la semana sin despeinarse. También le encanta el deporte, el rock, las juergas y el kalimotxo. Sus juegos favoritos son el Tetris y el Starcraft II

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