DO NOT FEED THE MONKEYS: el simulador de la vieja del visillo

La semana que viene se celebrará en Barcelona el XV Congreso Internacional de Videojuegos y Ocio Interactivo, la comúnmente llamada Gamelab, una feria anual durante la que, además de muchas conferencias y charlas que analizaremos a su debido momento, se otorgan diversos premios a los mejores juegos indies en diferentes categorías.

Por ello, hoy seguimos con nuestros análisis a Mejor Juego del Año, esta vez con Do Not Feed the Monkeys, la apuesta de Fictiorama Studios y un mazazo en la cabeza hasta para los más avezados seguidores de las aventuras gráficas con gestión. Nuestro mejor momento para sacar el voyeaur que llevamos dentro.

Nominados a Mejor Juego del Año

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Stalker nivel Dios.

Nos encontramos con un simulador de observación de la vida diaria de los seres humanos, cual pervertidos stalkers, en una suerte de Gran Hermano que nos engancha, como ya lo hicieron aquellas aventuras gráficas de los 90 en las que se inspira.

Parece que eres un detective, apenas un vigilante quizás, y terminas con un serio complejo de voyeaur. Poseedor de una tienda, un correo, buscador, calendario…empiezas con 4 cámaras vigilando lo que hacen los primates a tu cargo, para acabar teniendo 16 cámaras y mucho estrés encima a menos que no hayas sido precavido y hayas gestionado bien tu tiempo.

Porque Do not feed the monkeys es precisamente una aventura gráfica con gestión que agobia desde el primer momento, creando una especie de sensación de que eres un padre de familia numerosa con montones de tamagotchis “a tu cargo” dado que, si no estás escuchando y viendo a través de tus cámaras, te pierdes mucha información que necesitarás en el futuro para influir en sus vidas. Y a todo ello se le suma que tú tienes tu propia vida, con tus horarios y necesitas comer, dormir, trabajar…si quieres sobrevivir.Do-Not-Feed-The-Monkeys-Generacion-Friki-Texto-2

Lo más interesante de Do not feed the monkeys es la toma de decisiones constante a la que te somete. Y es que en tu posición de Dios-boyeaur influyes de manera pasiva (a través de las herramientas que te ofrece el juego) en las decisiones de los personajes, pudiendo elegir entre el Bien y el Mal de manera muy clara. Por ello, puede que llegue un momento en el que creas que da igual qué decidas, siempre y cuando hagas algo con los recursos que el juego te da (y son muchos, creedme), pero cada una de tus decisiones no sólo influirá en la evolución de la historia, sino que en algún momento te incrustará una idea en la cabeza que perdurará durante todo el juego: ¿soy buena o mala persona?

Si quieres continuar leyendo:

 

About Susana "Damarela" Rossignoli

Susana Damarela es fundadora de Generación Friki. Gran apasionada de la lectura y el cine, puede leer un libro cada día de la semana sin despeinarse. Como novelista ha publicado La Ciudad que Olvidamos (2024) y está centrada en la publicación de nuevos títulos. También le encanta el deporte, el rock, las juergas y el kalimotxo. Sus juegos favoritos son el Tetris y el Starcraft II.

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