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LO QUE EL JUGADOR PIDE VS LO QUE EL JUGADOR COMPRA: autodestrucción del medio

 

lo-que-jugador-pide-vs-lo-que-jugador-compra-generacion-friki-portadaEn estos últimos años cada vez es más común que las obras de culto y los juegos largamente esperados por los usuarios acaben dándose unos batacazos en ventas considerables. Las compañías (unas más que otras) se esfuerzan por escuchar nuestras peticiones y muchas veces, cuando deciden concedérnoslas, estas acaban cogiendo polvo en el rincón de gangas de las tiendas de videojuegos.

Es el caso de The Last Guardian, pero también el de Resident Evil 7, Dishonored 2, o StarFox Zero. Por poner ejemplos cercanos. Juegos largamente pedidos por el público que las compañías se resistían a lanzar por las bajas expectativas de ventas, o en el caso de Resident Evil 7, un retorno a sus orígenes que se venía pidiendo desde hace un lustro y que a la hora de la verdad nadie ha querido.

¿Qué es lo que falla?

Al jugador más clásico muchas veces se le llena la boca hablando de innovación, de licencias clásicas que han perdido su esencia, de que tal o cual juego ya no es lo que era, y finalmente pedimos cambios a las franquicias estancadas y vuelta a los orígenes a las que tratan de hacer algo distinto.

Esta contradicción, esta mala costumbre de los usuarios de pedir justo lo contrario a lo que nos dan es lo que en muchos casos está acabando con las grandes sagas de la industria.

Final Fantasy XV, un ejemplo destacable.

Me viene a la cabeza el juego de Square-Enix porque es el ejemplo vivo de cómo hacer avanzar una franquicia hacia su posición lógica por el contexto actual, independientemente de lo que pida el público. Final Fantasy pedía a gritos ser más como el RPG occidental, ser más Dragon Age, ser más The Witcher, pero sin dejar de ser Final Fantasy.

Si nos hacemos caso de lo que los acérrimos fans de Final Fantasy quieren, todavía estaríamos explorando mapamundis con barcos voladores y visitando escenarios pre-renderizados mientras combatimos por turnos. Esto no es malo en absoluto, pero seamos sinceros, si una franquicia tan gigantesca como Final Fantasy quiere sobrevivir más le vale hacer oídos sordos de todo esto y mirar hacia adelante.

Es cierto que Final Fantasy XV está lejos de ser un juego perfecto, pero sin embargo es el mejor ejemplo de cómo una franquicia puede adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Finalmente el secreto ha sido el de no escuchar a los fans.

Call of Duty cae en desgracia por culpa de sus propios fans

Todos estamos de acuerdo con que Call of Duty es una saga que necesita urgentemente un respiro, sin embargo Activision en vez de eso decidió desde hace unos años añadir nuevos conceptos jugables a su juego cuyas mecánicas se empezaban a quedar demasiado obsoletas, haciéndolo más dinámico y dando un paso lógico adelante en su gameplay. Sin embargo el público ha visto todos estos añadidos (el parkour, los dobles saltos, la innovación estética) como una agresión a la saga y piden incesantemente que se vuelva a los orígenes.

Finalmente, Call of Duty: Infinite Warfare ha sido uno de los COD menos vendidos y peor valorados por el publico (que no por la crítica). Todo por querer ofrecer algo diferente.

¿Qué es lo que podemos esperar de la industria si cada vez que trata de ofrecernos algo nuevo o diferente el usuario no responde?

Está claro que si cada vez que una desarrolladora trata de introducir cambios en sus sagas estas son rechazadas por los usuarios, lo que tendremos serán un montón de entregas anuales con prácticamente ninguna diferencia entre sí, forzando que todas las franquicias entren en un estado de decadencia que termine por intoxicar a la industria al completo.

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En esta imagen de archivo podemos ver como el jugador medio (de verde) le agradece a la industria del vidieojuego sus (poquísimos) intentos de innovar.

Una parte del problema se encuentra en la absurda manía que tenemos los jugadores de querer vivir una y otra vez las mismas experiencias, pero diferentes. Sin entender que “lo mismo, pero diferente” no es lo mismo, y evidentemente, acabará por decepcionarnos. Por esto mismo somos tan críticos con las sagas que no introducen cambios, “son lo mismo que la anterior entrega”, decimos. Y sin embargo las sagas que se arriesgan son igualmente vapuleadas con el típico “ha perdido toda su esencia, ya no es lo mismo”. Al final, nosotros como usuarios somos participes del estado tan tóxico de la industria, pidiendo cambios, pero condenándolos. Pidiendo vuelta a los orígenes, pero quejándonos de los “remakes y los refritos”.

La economía, empeorando el panorama aún más, si cabe.

Vivimos en un momento en el que no todo el mundo se puede permitir comprar un par de videojuegos de 70 € al mes; queremos amortizar nuestras pocas inversiones y sobre todo no queremos arriesgar con propuestas que no sabemos si nos van a gustar.

La crisis también ha afectado seriamente a la industria del videojuego, quizá no mucho a nivel de ventas, pero sí en el punto en el que el usuario quiere ir sobre seguro con su inversión. La innovación se queda en los productos Indie, donde el desembolso de 10 o 15 € por un juego no resulta tan doloroso si al final el juego termina por no convencernos.

Y es que el dinero manda, y en pleno 2017 la gran masa no se quiere arriesgar apoyando “cosas raras”. Por eso The Last Guardian a un par de meses de su lanzamiento está a mitad de precio. Por eso Battlefield 1 triunfa mientras Titanfall 2 se va quedando lentamente sin usuarios y por eso este año Fifa 17 sigue en el top ventas cuando sigue siendo el mismo juego que hace 5 años.

Si tengo que sacar una conclusión de todo esto, es que al igual que el jugador le pide a la industria que madure, que avance al igual que lo hizo el cine, o la literatura, también debe aprender a ser crítico consigo mismo. Debemos darnos cuenta de que a veces lo que pedimos no tiene sentido a los ojos de empresas que tienen que dar de comer a sus empleados, y que si todos tuviésemos las ideas un poco más claras, el mundo del videojuego de alto presupuesto no estaría pasando por esta crisis creativa en la que está metido.

Me atrevo a concluir este articulo sacando mi bola de cristal y augurándole unas ventas mediocres a Shenmue 3, a Persona 5, a Nier Automata y a Halo Wars 2, por el simple hecho de no ser ni franquicias conocidas, ni juegos “normales” (como dirían algunos que yo me sé). Así mismo, Star Wars Battlefront 2, Call of Duty next, Fifa 18 y, cómo no, GTA V, seguirán en lo más alto de las listas de ventas.

About Adrian

Adrian Arribas es fundador de Generación Friki. Su perfil de desarrollador Front-End le ha permitido crear el diseño de Generación Friki e ir adaptándolo a las nuevas tecnologías con el paso del tiempo (ya vamos por la 4ª versión). También se encarga de redactar artículos para todas las secciones, aunque se centra especialmente en videojuegos, cine y eventos. Fuera de Generación Friki Adrian es desarrollador Front-End, programador Java, Android e IOS.

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