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IDEAS ORIGINALES Y LA NECESIDAD DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

Cuando decimos a día de hoy que una idea es original no solemos referirnos a que no se hubiera tenido antes sino a que su tratamiento es fresco y aporta innovación a la película, libro, videojuego o lo que nos estemos refiriendo.

La historia del cine, por ejemplo, ya se ha encargado de mostrarnos todas las ideas posibles a través de sus películas y muchas de ellas no las conocemos simplemente porque su ejecución las clasificaba en la categoría de Películas de Serie B (o Z….ejem) y no nos atraían. Sin embargo, sus remakes, reboots o simplemente actualizaciones nos parecen “ideas originales”. ¿Debemos quitarles mérito a estas por ello?

Hay que pensar que el hecho de tener una buena idea no convierte al producto resultante directamente en un buen producto y estas puestas al día pueden mejorar lo que ya se hizo o crear la mejor versión de esa idea. Otras veces, por supuesto, aunque el producto original fuera bueno, para nuestros gustos de s. XXI puede quedar desfasado y simplemente preferir lo nuevo a lo viejo.

Ello no quita, claro está, que no siga pensando que Hollywood tenga escasez de ideas y que tiren de adaptaciones como si no hubiera un mañana, pero es otro tema que ya traté en su día y que, aunque guarda relación con lo que trato hoy, se desvía lo suficiente como para no ahondar más en él.

Ya no es el qué, es el cómo

Puede parecer una frase sobada, ya demasiado conocida por todos, pero en este mundo en el que ya no nos sorprendemos por nada, en el que conocemos todo, en el que sentimos que estamos de vueltas de todo, es importante sentir que el ocio que consumimos nos aporta algo, que no consumimos una obra de cine, videojuegos o literatura que es exactamente igual que la anterior.

Esta idea se asocia con ese pensamiento crítico que nos gustaría poseer y del que sólo puedes hacer gala si te centras en consumir productos de calidad, si te fijas no tanto en el qué (que también tiene su importancia, por supuesto), sino en el cómo.

Si ves la octava entrega de Fast & Furious igual que te tragaste las siete anteriores, ¿qué aporta a tu vida? (“Es entretenida, a mí me gusta”). El cine palomitero puede estar bien para ese día en el que realmente necesitas evadirte y no pensar en nada, pero si se convierte en la tónica habitual de tu ocio, ¿qué te aporta a tu vida? ¿Cómo te enriquece? ¿Cómo va a generar en ti un pensamiento crítico, una madurez intelectual?

Las buenas ideas pueden generar malas obras y aún así merecerán la pena verse por lo novedoso que aportan, pero las ideas copiadas que generan obras grandes por lo novedoso de su tratamiento, ¿no es posible que aporten más?

El tiempo es limitado, aprovéchalo

Hace tiempo un profesor me dijo que cuando llegas a la franja de los 40 te empiezas a dar cuenta de que no tendrás tiempo en esta vida para invertir en todo lo que desear leer, visualizar o jugar y que empiezas a priorizar porque eres consciente de que quieres disfrutar, pero también quieres saber y tener un criterio por el que valga la pena conocer tu opinión.

Esto por supuesto es una mala noticia para nuestras obras favoritas (¿Cuántas veces habré visionado El jovencito Frankenstein? ¿Cuántas veces habré leído El muchacho persa?) y seguramente lo seguiremos haciendo porque nos aporta mucha felicidad, pero aún así creo que ser conscientes de que el tiempo es limitado, la cantidad de ocio a consumir prácticamente infinita y las ideas originales desgraciadamente cada vez más escasas, ¿no es esperanzador saber que nuestro pensamiento crítico puede resolvernos la papeleta?

Y dado que el tiempo es nuestro peor aliado, cuantificar el tiempo que te va a llevar consumir una obra es sumamente importante. La pregunta que debemos hacernos por tanto es: ¿te aporta lo suficiente como para invertir las tantísimas horas que te va a costar consumirlo?

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Y el tiempo, en esto como en todo, es relativo. Hay obras breves que ni aún así merecen la pena el tiempo que inviertes. Más de una película de apenas dos horas son para mí un tiempo perdido y sin embargo, el videojuego Firewatch, de apenas 4 o 5 horas, fue una experiencia estupendísima.

Y en el otro lado podemos pensar lo mismo.  La espada del inmortal vale no sólo el dinero que invertí, sino el tiempo que tuve que esperar a que finalizara este manga, así como la inversión de tiempo para leerlo y Fallout 4 o The Witcher que son obras que aportan valores diferentes a Firewatch y requieren más de 100 horas de inversión de tiempo, son obras que merecen que nos planteemos si consumirlas.

Es evidente que el factor dinero también influye. Personalmente el grosor de un libro o la duración de un videojuego son factores prácticamente determinantes a la hora de decidirme si comprar o no un producto, pero en mi caso la necesidad de saber y forjarme mi propia opinión suele ser más importante.

Os animo pues, ya no a consumir, sino a valorar qué de esas ideas originales o copiadas merecen nuestra atención y sobre todo vuestro tiempo, qué pensamiento crítico queréis tener hacia las obras y, por supuesto, a que realicéis primero una introspección acerca del ocio que queréis para vuestras vidas. Al fin y al cabo, ¿quién sino vosotros mismos puede y debe deciros qué queréis?

About Susana "Damarela" Rossignoli

Susana Damarela es fundadora de Generación Friki. Gran apasionada de la lectura y el cine, puede leer un libro cada día de la semana sin despeinarse. También le encanta el deporte, el rock, las juergas y el kalimotxo. Sus juegos favoritos son el Tetris y el Starcraft II

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2 Comentarios

  1. “…. cuando llegas a la franja de los 40 te empiezas a dar cuenta de que no tendrás tiempo en esta vida para invertir en todo lo que desear leer, visualizar o jugar y que empiezas a priorizar porque eres consciente de que quieres disfrutar, pero también quieres saber y tener un criterio por el que valga la pena conocer tu opinión.”

    Lo que comentas en éste párrafo es una constante también dentro del género musical, y eso que yo estoy centrado principalmente en un par de subgéneros, no hablo ni por asomo de MÚSICA, así, en general, pues es algo absolutamente inabarcable. Es imprescindible saber seleccionar con un criterio propio ante la avalancha de material que a propiciado la era de Internet, porque si no puedes ahogarte. Discernir lo que realmente vale la pena de la paja ( que inevitablemente es lo mayoritario ), no es una tarea nada fácil.

    Luego uno siempre tiene sus autores – series fetiche que rara vez le fallan, pero que tampoco son infalibles. Lo que da que pensar: si uno centra demasiado tiempo en algo, no se le estarán escapando cosas interesantes por otro lado?. No hay tiempo para todo ….

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