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NIER AUTÓMATA: estos sí son los (an)droides que buscas

El primer Nier nos llegó allá por el 2010 y la verdad es que decir que fue un lanzamiento discreto se queda bastante corto. Ya sea por la falta de publicidad o de interés por parte de la comunidad el videojuego creado por Yoko Taro pasó sin pena ni gloria por el extenso catálogo de PS3 y Xbox 360, quedando relegado al olvido y perdiéndose en la marea de shooters y aventuras en tercera persona que engrosaban las listas de títulos disponibles para la consola. Y es que muchos no sabían ni de su existencia hasta el anuncio de Nier: Autómata durante la conferencia de Sony en el E3 de 2015, momento en el que la franquicia dio un paso de gigante al darse a conocer por todo lo alto, levantando las expectativas de la comunidad al darse a conocer que Platinum Games estaba involucrado en el proyecto.

Una de las primeras cosas en las que nos fijamos si observamos ambos juegos es que, a primera vista, no parecen guardar ningún tipo de relación entre sí, ni en lo estético ni en lo argumental. Esto no sólo se debe a que Nier: Autómata ha sido concebido de forma que sea totalmente comprensible para los recién llegados a la saga, sino a que la propia cronología de toda la historia es realmente peculiar y algo confusa. Y es que el primer Nier nació como una especie de de spin-off de uno de los finales de Drakengard, una saga de videojuegos nacida también de la mente de Yoko Taro.

Partiendo de esa base, y sin entrar demasiado en detalles, el juego nos ponía en el papel de un hombre llamado Nier que, gracias a los poderes proporcionados por un poderoso libro, se sumergía en una aventura de mundo abierto a caballo entre el rpg y el hack and slash con el objetivo de salvar a su hija de una peligrosa enfermedad.

Nier: Automata comparte (más o menos) premisa jugable con su precuela, pero lo hace sin pecar de continuista y con una serie de añadidos, tanto en gameplay como a nivel de historia, que lo elevan por encima de su predecesor y lo acercan a la categoría de obra de culto.

¿Merecerá la pena este  Nier: Autómata? Vamos a averiguarlo.

A la hora de hablar de la historia de Nier: Automata me encuentro irremediablemente en un callejón sin salida, no sólo porque nos encontremos ante uno de esos juegos donde la carga argumental es tan importante como la jugabilidad, sino porque Nier: Autómata tiene una manera muy particular de hacer las cosas, atreviéndose a dar un paso adelante en la industria y planteando una nueva forma de entender la narrativa en el medio, algo con lo que ya coqueteó su predecesor pero que queda totalmente patente en la presente entrega.

Pero ¿de qué demonios estoy hablando? La premisa de Nier: Autómata no parece excesivamente complicada e incluso parece tirar bastante de clichés si nos fijamos en su premisa: la raza humana está en guerra con una especie alienígena de naturaleza hostil. Sin embargo no estamos ante una guerra tradicional y en lugar de atacar con armas y naves de guerra los alienígenas escogen en su lugar un método algo más “sutil”, creando una raza de autómatas autorreplicantes con un único objetivo programado: “exterminar a los humanos”.

La guerra se vuelve cada vez más y más cruenta por lo que los humanos supervivientes deciden exiliarse a la Luna, depositando todas sus esperanzas en el proyecto YoRHa, un cuerpo de androides de élite capaz de combatir a las máquinas gracias a sus recursos y capacidades de combate superiores. Nosotros encarnamos a 2B, una androide femenina de combate tan despiadada como letal y cuyo único propósito parece ser el de exterminar a todas y cada una de las máquinas que ocupan el planeta.

La acción es frenética, variada y muy divertida. Platinum Games no decepciona.

Un juego que se desvela poco a poco

Lo cierto es que, independientemente de lo que opinéis de la premisa de Nier: Autómata, es imposible formar una opinión coherente al respecto sin haberlo jugado. Estamos hablando de un juego que tarda mucho en mostrar sus cartas y donde el “cómo” y el “qué” son igual de importantes, presentándonos una trama llena de simbolismo, alegorías y vueltas de tuerca donde las motivaciones y opiniones de los personajes son igual de importantes que la propia trama, la cual se apoya sobre unos pilares más que estables para contarnos una historia mucho más profunda de lo que puede parecer en un principio y en la que se tocan temas que van desde la inteligencia artificial hasta la propia naturaleza humana, pasando por la misma naturaleza de los conflictos, la violencia o la venganza.

Como veis, la trama de Nier: Autómata no es precisamente genérica, y por si no fuera poco con toda la retahíla de recursos y temas filosóficos a los que recurre, el título nos la cuenta mediante métodos que son de todo menos tradicionales, y si bien hablar de ellos sería estropearos la experiencia, sí puedo decir que el juego cuenta conque lo completemos varias veces para poder ver todo lo que tiene que ofrecernos. Seguramente os estaréis preguntando ¿Cómo funciona esto? No es que todo este tema de tener varios finales sea precisamente nuevo y si encima tenemos que completar lo mismo varias veces para saber de que va el asunto apaga y vámonos.  Tranquilos, Nier: Autómata es de todo menos predecible y lo cierto es que se aleja de esquemas ya conocidos para ofrecernos su propia visión de todo esto.

Y es que cuando completemos el juego por primera vez habremos visto poco más que un prólogo para la verdadera chicha del juego, que se empieza a desgranar poco a poco en los siguientes intentos. El juego es muy inteligente en este sentido y consigue mantener el interés gracias a una serie de recursos que pone en práctica de manera estupenda. Así, la segunda vez que empecemos el título encarnaremos a otro personaje diferente, viviendo los hechos de la primera vuelta desde otra perspectiva, y aunque algunos acontecimientos serán exactamente iguales, la experiencia general cambia drásticamente, resultando lo suficientemente motivadora como para llevarnos a completar el juego de nuevo, lo que nos lleva a entender mejor la trama y a empezar una tercera vuelta que, ahora sí, es completamente diferente de las otras dos.

Jugabilidad

Si dejamos la trama de lado y nos centramos en la jugabilidad nos encontramos con dos apartados bien diferenciados: por un lado tenemos la vertiente jrpg del título y por otra tenemos las mecánicas de Hack and Slash.

El aspecto jrpg de Nier: Autómata es posiblemente sobre el que menos peso recae en todo el programa, siendo un aspecto que, a pesar de estar presente durante todo el título, no cuenta con la profundidad necesaria como para considerarlo una de las señas de identidad del juego. Tenemos puntos de experiencia, armas, objetos, secretos, misiones principales y secundarias, formas de personalizar a nuestro personaje y un mundo abierto en el que transcurre la acción pero ¿es eso suficiente?.

Todo el título se ambienta en un mundo abierto e interconectado de proporciones considerables pero mucho más discreto que el de cualquiera de sus competidores, siendo el mapa una extensión más del lore del título en lugar de un reclamo jugable como tal. No me malinterpretéis, es realmente divertido recorrer los distintos biomas (desierto, bosque, ciudad en ruinas) del mapa de Nier, pero no es un mundo a la altura de lo que puede ofrecer GTA V, por ejemplo. Es una comparación algo injusta, Nier no pretende ser un juego de mundo abierto en ningún momento, pero sí que es inevitable echar en falta algo más de interacción con un mundo que destaca por razones de las que hablaré más adelante.

Y es que el mapa de Nier esta plagado de NPC’s que nos ofrecen tareas y misiones secundarias de lo más variopintas que, si bien cometen el error de tratarnos como recaderos, cuentan con la suficiente profundidad argumental como para querer realizarlas todas. No es que estén al nivel de lo visto en The Witcher 3 pero sí que destacan por encima del resto de misiones secundarias genéricas que ofrecen otros juegos.

El diseño tanto de personajes como de jefes y enemigos está a un gran nivel, e incluso sus ataques cuentan con cierto componente estético. Ya veréis qué infierno de proyectiles.

En general, las sensaciones que transmite el juego en este aspecto son muy positivas, y la enorme cantidad de contenido que tenemos a nuestra disposición funciona estupendamente como telón de fondo para la que sin duda es la mecánica estrella de título nipon: el combate.

Esas mecánicas de combate de Platinum Games….

Sabiendo que Platinum Games estaba en el ajo resulta difícil no esperarse unas mecánicas de combate a la altura de la reputación de los creadores de Bayonetta y, a pesar del escepticismo de algunos tras ver los irregulares resultados del estudio en títulos como TMNT, esta vez podemos decir  no sólo que los chicos de Platinum han sabido estar a la altura, si no que con Nier: Autómata nos ofrecen el que es uno de sus mejores trabajos hasta la fecha, con un sistema de combate extremadamente sencillo de aprender pero profundo y lleno de posibilidades cuando nos sumergimos en él de lleno, llevando el dicho de “fácil de aprender, difícil de dominar” a su máximo exponente.

La premisa es bien sencilla, llevamos dos set de armas dobles equipados en todo momento, pudiendo equipar un arma como ligera y otra como pesada en cada set. Las armas se dividen en cuatro categorías: espadas cortas, espadones, lanzas y golpes cuerpo a cuerpo, teniendo cada una de ellas un set de golpes distinto en función de si actúa como arma ligera o arma pesada y contando con un ataque especial dependiendo de cuales hayamos equipado a la vez. A esto sumarle un botón para ataques a distancia (muy en la linea de lo visto en Devil May Cry), otro para ataques especiales (van desde señuelos a golpes a velocidades imposibles), otros dos para esquivar y fijar y tendréis uno de los sistemas de combates más divertidos y dinámicos que he visto nunca.

Y es que las posibilidades de este sistema hacen posible que resulte divertido y variado a pesar de no contar con combinaciones de botones especialmente complejas, permitiéndonos llevar las combinaciones de armas y poderes que nos resulten más cómodas y divertidas y que mejor se adapten a la situación.

Así, y como ejemplo, podemos equiparnos dos espadas cortas en un set y unos guanteletes con lanza en el otro, usando las espadas a una velocidad endiablada para acabar con los enemigos más molestos mientras confiamos en la lanza y nuestros puños para asestar ataques mucho más devastadores y con más radio de acción. Los combates son rápidos y exigen reflejos, así como un buen uso de las fintas si queremos sobrevivir a los enfrentamientos más duros de un título que puede llegar a ser realmente exigente en algunos tramos, sobre todo gracias a un sistema de puntos de guardado que recuerda, muy lejanamente, a lo visto en títulos como Dark Souls.

El mundo de Nier: Autómata es estéticamente muy bello y parece más una extensión de la propia trama que un elemento del juego en sí.

Tecnológicamente regular, artísticamente raro.

En cuanto al apartado técnico, es necesario destacar que Nier: Autómata no está a la altura de los estándares impuestos por los grandes lanzamientos actuales, con un acabado general algo inferior a la media pero sin resultar por ello cutre o feo.

Sin embargo, su apartado artístico es raro aunque funciona muy bien. El juego de Yoko Taro cuenta con uno de los mundos más bonitos y con más personalidad que hemos visto en mucho tiempo, con un diseño tanto de escenarios como de personajes y enemigos realmente inspirado. Es sorprendente la cohesión de un universo en apariencia estúpido, poblados con enemigos de un diseño sencillo y minimalista y protagonizado por personajes vestidos de negro y armados con katanas que bien podrían haber salido de un anime genérico cualquiera. Y sin embargo todo es memorable y se queda en nuestro recuerdo después de haber completado la aventura, en lo que es un ejercicio de buen gusto y buenas decisiones que se ven sólo ligeramente empañadas por un cúmulo de pormenores técnicos que alejan a Nier: Automata de la perfección.

Mención aparte merece una banda sonora absolutamente increíble y que se encuentra, sin duda, entre las mejores de los últimos años, con temas muy inspirados que casan a la perfección con la estética del juego y que le dan un tinte épico a nuestros enfrentamientos que recuerda, de nuevo y salvando las distancias, a lo que ocurre en títulos como Dark Souls y Bloodborne.

Conclusión:

¿Qué dice la prensa?

En este caso las reviews de la prensa estaban disponibles 4 días antes del lanzamiento del juego.

Nier: autómata tiene un promedio de 8.8 en Metacritic otorgado por la prensa y un 8.9 otorgado por los usuarios.

Prensa nacional:

Meristation: 9.3

3DJuegos: 8.5

Vandal: 9.17

Prensa internacional:

IGN: 8.9

Gamespot: 9

Destructoid: 9.0

¿Qué dice Generación Friki?

Podría hablar de Nier: Autómata durante horas y aún así me dejaría cosas en el tintero. Puede que no haya hecho mucho ruido, pero creo que puedo decir con seguridad que Nier: Autómata será recordado en los años venideros como un juego de culto. Estamos hablando de un título que tiene clarísimo lo que quiere contarnos y cómo quiere hacerlo, con unos personajes y una historia memorables que se asientan sobre una base jugable robusta y adictiva, consiguiendo mantenernos pegados a la pantalla durante las más de 30 horas que nos llevará completar las tres vueltas necesarias para verlo todo. Un obligatorio para los fans de los Hack and Slash y para cualquiera que busque una trama tan buena como original.

Nier: autómata

Nier: autómata
88

NOTA GLOBAL

9/10

    Destaca en:

    • La trama y los recursos utilizados para narrarla
    • Los personajes, bien trabajados y realmente memorables
    • El sistema de combate es frenético, divertido y lleno de opciones
    • El mapa es casi una extensión más de la trama
    • La música

    Podría mejorar:

    • Gráficamente no está a la altura
    • Las misiones secundarias nos tratan como a recaderos
    • El aspecto jrpg del título podría haber dado mucho más de sí
    • El juego tarda mucho en revelar todas sus cartas

    About Mr. Thanos

    Mr. Thanos nació con un sable láser en una mano y el guantelete del infinito en la otra, adora el cine, los libros, comics , videojuegos, mangas y animes, si son gore mejor. Es recomendable no darle de comer a partir de las 12

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