Pagina principal > Series > CHERNOBYL: cuando la ficción se acerca peligrosamente a la realidad.

CHERNOBYL: cuando la ficción se acerca peligrosamente a la realidad.

La historia siempre ha sido un enorme pozo de inspiración para el cine, al igual que para tantos otros medios. Muchas veces, los relatos más insólitos son justamente aquellos que se han dado en la realidad, y no hay que escudriñar demasiado en nuestro pasado como especie para encontrar verdaderas historias de amor, actos heroicos, terribles catástrofes e incluso enigmas que rozan lo paranormal y que aún a día de hoy no tienen explicación.

Y es que no hace falta que nos sumerjamos en los oscuros túneles de Metro 2033, o caminemos por el mortecino yermo de Fallout 4, para encontrar una terrorífica historia de muerte, radiación y estupidez. No hace mucho, en 1986, la ciudad de Pripyat se vio sumergida en un infierno nuclear del que todavía hoy seguimos sufriendo las secuelas.

¿Cómo es que nadie había hecho ya una (buena) peli de esto?

La historia de Chernobyl (en español Chernóbil) es tan terrorífica, triste y representativa de nuestras miserias como especie, como apasionante y de valor incalculable es su lección para las generaciones posteriores. Su llegada a la pantalla chica a través del servicio de streaming y en formato serie ha conseguido, no sólo reavivar el interés por todo lo sucedido aquel trágico 1986, sino también dejar un documento de gran valor a las generaciones actuales a través de un medio tan masivo, que además funciona a las mil maravillas como lección de historia y también como puro entretenimiento.

Producida por HBO en colaboración con Sky, creada por Craig Mazin y dirigida por Johan Renck, Chernobyl es una miniserie de 5 episodios que narra el desastre nuclear de la central de la que toma nombre, de los hombres y mujeres que trabajaron para que aquel evento no se convirtiera en un desastre a escala mundial y de los sacrificios necesarios e innecesarios que se hicieron. Chernobyl es una serie de tintes declaradamente dramáticos, que trata de hacer una crítica a la soberbia, la falta de autocrítica y la fe ciega que a veces tenemos las personas. Una extrapolación perfecta para los tiempos en los que vivimos en los que algunos aún niegan el cambio climático con la misma energía que en su día Anatoli Diátlov (interpretado aquí por Paul Ritter) negara por activa y por pasiva que hubiera un escape radiactivo en la central a causa de su experimento (y su ineptitud).

La ambientación de la central de Chernobyl, la ciudad de Pripyat y todo el atrezo usado para llevarlos de nuevo a la década de los 80 ralla a un nivel altísimo en toda la serie, regalándonos además algunos momentos realmente evocadores, como la escena del puente, o la de los bomberos. Momentos que funcionan tanto como accesorio bucólico y dramático, como homenaje a las personas que tristemente fallecieron en los eventos en las que se basan. Por otra parte, la dureza de algunas escenas, como cuando se nos muestran las secuelas físicas resultantes de una exposición masiva a la radiación, harán que apartemos la mirada en más de una ocasión.

Y es que Chernobyl no escatima en escenas crudas, necesarias por otra parte, para que conozcamos hasta qué punto la radiación puede ser letal y cómo ese veneno invisible se introduce en nuestros organismos matándonos en cuestión de horas, meses, o años. Una mano negra que firma nuestra sentencia de muerte en el momento en el que entramos en contacto con ella y que, tarde o temprano, acaba con nosotros no sin antes hacernos languidecer de la manera más cruel.

Chernobyl es una serie necesaria, es una de esas series que deberían de ponerse en los institutos pues su valor como material didáctico es equivalente a su calidad como producto lúdico. Y aunque después del estreno y salto a la fama de la serie algunas voces se han alzado para señalar algunas inexactitudes, gazapos, o licencias narrativas que la serie se toma en pos de la agilidad y el espectáculo, son pocos los detalles que ensombrecen la calidad de la serie en cualquiera de sus aspectos.

Al final, Chernobyl son 5 capítulos que narran una página negra de nuestra historia, nos advierten de los peligros de la tecnología descontrolada y de cómo una catástrofe de este tipo puede llegar a sacar lo peor y lo mejor que llevamos dentro. Sin duda una de las mejores series del año, redonda a nivel técnico, con un reparto que interpreta sus papeles a la perfección (Jared Harris, Stellan Skarsgård, Emily Watson, Adrián Rawlins, Robert Emms…) y un guion que es capaz de ponernos los pelos de punta. Lo único malo que tiene Chernobyl es que (casi) todo lo que cuenta es tristemente cierto.

Chernobyl

8.8

NOTA GLOBAL

8.8/10

Destaca en:

  • La interpretación de los actores ralla un nivel muy alto
  • Algunas escenas son capaces de helarte la sangre
  • Es muy fiel al relato que se conoce, podría usarse sin problemas como material didáctico

Podría mejorar:

  • Algunos detalles que se han cambiado de la historia real, es poca cosa, pero ya que habían llegado tan lejos...

About Adrian

Adrian Arribas es fundador de Generación Friki. Su perfil de desarrollador Front-End le ha permitido crear el diseño de Generación Friki e ir adaptándolo a las nuevas tecnologías con el paso del tiempo (ya vamos por la 4ª versión). También se encarga de redactar artículos para todas las secciones, aunque se centra especialmente en videojuegos, cine y eventos. Fuera de Generación Friki Adrian es desarrollador Front-End, programador Java, Android e IOS.

También te puede interesar:

SEX EDUCATION: nunca ha sido fácil ser adolescente.

Sex education es una serie atrevida, moderna, divertida, a veces incómoda de visionar y que trata temas importantes que, a la postre, nos afectan a todos.

INFILTRADO EN EL KKKLAN: El racismo, según Spike Lee

Infiltrado en el Kkklan es una comedia que no hace reír, un drama que no hace llorar y una lección social que se queda en la superficie; Una cinta que lo deja todo a medias y que a pesar de ello no fracasa...

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.