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TOY STORY 4: no hay juguetes malos, solo juguetes rotos

Creo que todos dimos por acabada la franquicia Toy Story cuando hace algunos años Pixar nos trajo la tercera entrega, una que olía a despedida, que hablaba de madurar, de que los niños en un momento de la vida dejan de ser niños y un día la caja de los juguetes se cierra por última vez. Y ciertamente creí que, por última vez, había disfrutado de una fantástica aventura de Buzz y Woody… Pero resulta que me equivocaba.

Crecer será nuestra próxima aventura

Toy Story 4 convierte lo que hasta hoy había sido una trilogía redonda, valga la inexactitud geométrica, en una redonda tetralogía. Pues, aunque la nueva cuarta parte de la franquicia suena un poco a repetición en algunos de sus slogans, no deja de sentirse fresca y divertida, quizá no de la manera que lo es Spider Man into the Spider Verse, sino más bien como ese padre que sabe que ya no está en la onda, pero que trata de copiar el lenguaje de su hijo para parecer “guay”.

Al igual que ya paso con la tercera entrega, Toy Story 4 sabe hacerse valer más allá de su hora y tres cuartos de entretenimiento, siendo una cinta que no sólo resulta muy divertida, sino que tiene ese toque especial de aquellas cintas que tratan de ir un poco más allá y ofrecerle al espectador un poquito más de lo que ha venido a buscar.

Basura que se convierte en juguete y juguetes que se convierten en basura, o cómo encontrar tu sitio en la vida.

Y es que Toy Story 4 sólo es una película infantil porque su estética, su lenguaje y sus acabados artísticos nos dicen que lo es, pero en realidad su mensaje está más dirigido a los papás y las mamás que acompañan al niño al cine, dejando para este los gags y las escenas de acción y para los mayores una historia algo más dramática en segundo plano, una que trata sobre aceptar los cambios que inevitablemente suceden en la vida, sobre cómo no siempre acabamos siendo lo que creíamos que seríamos en la vida y cómo eso no es necesariamente malo.

A nivel técnico no hay tacha, el refinamiento de las técnicas infográficas actuales han conseguido que sea una cinta que entra por los ojos; lejos quedan ya aquellas robóticas animaciones y las terribles expresiones faciales de las primeras entregas. Toy Story 4 es un precioso mundo tridimensional y, aunque no llega a las cotas de perfección vistas en otras películas de animación, no existe apenas margen para el reproche en este aspecto.

Quizá, por decir algo, algunos de los nuevos personajes no tienen el carisma y la fuerza de los clásicos, los cuales, por otra parte, nos hubiese gustado que tuvieran un poco más de presencia; y es que Jessie, Rex, el Señor Patata e incluso Buzz juegan en esta cinta un papel mucho más testimonial y quizás unos minutos más de metraje que nos hubiera dejado algún gag con estos personajes habría sido de agradecer, sobre todo por los más fans de la saga.

Finalmente, Toy Story 4 se convierte por méritos en una de las mejores cintas en lo que va de año y sin duda en una de las más recomendables para disfrutar en familia. Podríamos decir que Toy Story 4 funciona a las mil maravillas como punto y final para una saga que lleva con nosotros casi 25 años, pero también la tercera parte cumplía esta función y aquí estamos. Si añadimos al cocktail lo pesada que se está poniendo Disney con la sobre explotación de sus franquicias, sería raro que dentro de algún tiempo no volvamos a ver otra vez en la pantalla grande a los juguetes que, al igual que en la ficción, nos han visto crecer.

Toy Story 4

8.6

NOTA GLOBAL

8.6/10

Destaca en:

  • Divertida de principio a fin
  • Un gran mensaje final, dirigido sobre todo a los adultos
  • Gran nivel técnico
  • Vuelve la mejor Pixar

Podría mejorar:

  • Echamos de menos algo más de algunos personajes clásicos
  • Y otros personajes nuevos no terminan de funcionar
  • Quizá algo más de metraje le hubiera sentado bien, se hace corta.

About Adrian

Adrian Arribas es fundador de Generación Friki. Su perfil de desarrollador Front-End le ha permitido crear el diseño de Generación Friki e ir adaptándolo a las nuevas tecnologías con el paso del tiempo (ya vamos por la 4ª versión). También se encarga de redactar artículos para todas las secciones, aunque se centra especialmente en videojuegos, cine y eventos. Fuera de Generación Friki Adrian es desarrollador Front-End, programador Java, Android e IOS.

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